(originalmente para Terrasomnia)
Pues doy comienzo al tuto sobre fotografía. Ya os aviso de antemano que será largo –de contenido y duración- El formato serán diferentes entregas, en contra de mi intención inicial que era hacerlo de un tirón; y es que me he dado cuenta que si lo hago de un tirón me pasará como la otra vez y quedará en agua de borrajas. A medida que vaya actualizando este post, irá cambiando el título con 1.0, 1.1, 1.2, 2.0, etc.
Y este tuto no va a empezar como la mayoría, hablando de cámaras, de los ajustes manuales, del balance de blancos, etc. Voy a cambiar el orden para que sea más natural, y voy a cambiar el tono para poco a poco pillar los conceptos fotográficos progresivamente. Iremos viendo esos conceptos a medida que vayan haciendo falta explicarlos y no porque toca en el temario. Si de repente nos tenemos que topar con el diafragma… pues se explica para qué sirve y listo. Somos modelistas, no fotógrafos, así que no se puede dar nada por sabido ya que nadie nació aprendido.
Empezaremos este curso con la mejor cámara de foto y video del mercado… nosotros mismos, nuestros ojos y nuestro cerebro. De hecho es más fácil para mí explicarlo con una cámara de fotos estándar, pero nosotros somos más naturales, y comprendemos lo que vemos con nuestros ojos –si no lo veo, no lo creo- así que empezamos sin cámara y cuando la necesitemos, pues la usamos y la pondré en el curso.
Iré actualizando el post a medida que vaya escribiendo, además pude ser que incluya alguna foto en partes antiguas del tutorial si lo creo así preciso. Esto lo hago por lo mismo de antes, si tengo que esperar a tener todo el material, me conozco y sé que no lo acabaré nunca. Así que es posible que más adelante edite este mismo post y le ponga dos o tres fotos. Al final de todo el curso, lo editaré y lo subiré en PDF.
CURSO DE FOTOGRAFÍA DE MINIATURAS
Nuestra gran ventaja es nuestro principal problema, y es que ver es algo que hacemos sin pensar, simplemente reaccionamos a lo que vemos de la misma forma que montamos en bici o conducimos un coche… automáticamente. Nuestra vista funciona como una cámara digital, y nuestra CPU cerebro se encarga de procesar, ajustar y procesar las imágenes. Las imágenes se forman en nuestro cerebro y se forman bien, si falta luz, se ajusta –dentro de unos límites- para ver en la penumbra, si hay demasiada, para lo contrario. Da igual si la luz arroja el tono de color que sea, otra vez dentro de nuestros límites humanos, podremos diferenciar los diferentes colores. Somos la mejor cámara del mundo –por ahora-
La luz:
Podemos hablar de muchos conceptos: luz dura, suave, cálida, fría, etc. conceptos que no tenemos en cuenta cuando miramos normalmente pero que asumimos con sabiduría: si una mañana –o una tarde- caminamos por una solitaria calle y vemos que en el suelo, un poco por delante nuestro y a la derecha hay una sombra que nos permite delimitar una cabeza y unos hombros; sin pensar demasiado sabremos que nos están siguiendo y a qué distancia de nosotros está aproximadamente. El saber el comportamiento de la luz –que en realidad ya lo sabemos- sobre los objetos nos da mucha información, el asimilarla y comprenderla nos permitirá manipular la luz posteriormente para adaptarla a nuestras necesidades. Eso será el 90% de que podamos hacer unas fotos del cagal.se.
Luz dura-luz suave:
La luz se proyecta sobre los objetos iluminando directamente la zona que está en línea con la fuente de luz; curiosamente, la zona en sombra de ese objeto no está “viendo” la fuente de luz que ilumina “su otro lado”, la zona de transición entre la zona iluminada y la zona en sombra de ese objeto podrá “ver parcialmente” la fuente de luz y recibirá sólo una parte de ella, esta zona de transición dependiendo de su tamaño, es la que ante nuestros ojos nos hace apreciar si la luz es “dura” o “blanda”, cuanto más pequeña más dura, cuanto más difuminada sea la transición, más blanda.
El tamaño relativo de la fuente de luz respecto a un objeto hará que la iluminación sea más dura o blanda, cuanto más grande, más blanda. Por ejemplo, nuestro sol es una fuente de luz dura, durísima, pero, ¡¡¡si el sol es 107 veces más grande que la Tierra, y acabas de decir que cuanto más grande la fuente de luz más blanda será la iluminación!!!. Bueno he dicho exactamente “tamaño relativo” y el pequeño detalle de que se encuentre a 150 millones de kilómetros de nosotros hace que no sea más que un puntito en el cielo, de una potencia bestial pero de un tamaño relativamente pequeño… ¡podemos taparla con nuestra mano si nos deslumbra! En un día soleado, despejado de nubes las sombras provocadas por el sol están bien definidas, diremos entonces que esa es una iluminación dura.
Controlar el tamaño relativo de la fuente de luz va a permitirnos suavizar o endurecer esta, provocando sombras más suaves o más duras. Generalmente en la fotografía de minis, la luz suave y repartida por toda la miniatura es la que nos conviene. ¿por qué? Pues sencillamente porque si la hemos pintado por ejemplo con efectos de luz cenital y degradados de luz a sombra, dependiendo de cómo situemos la luz en la fotografía puede hacer que no se aprecie correctamente nuestro trabajo. Iluminar por igual todas las partes de la mini hace que se aprecie la “iluminación falsa” que hemos hecho con pintura. Desde el lado del análisis de la pintura de la mini esto sería lo correcto, pero…
A diario, vemos las cosas con naturalidad usando diversas fuentes de luz con sus características y posición –la mayoría de las veces cenital- El sol, las lámparas del techo, apliques de las paredes, el fluorescente de la cocina, etc. Cuando miramos una mini en la mano, esta estará influenciada por la fuente/s de luz que se hallen en el lugar, siendo esta un 90% de las veces cenital, e influyendo directamente en lo que estamos viendo y sin embargo la frase tipo de todo el mundo –equivalente a “el furgol es asín”- cuando vemos la foto de una mini es: “esta mini da mejor en la mano”. Así que el emular -y por qué no, mejorar- las condiciones en las que vemos una mini “en la mano” tampoco es mala idea.
Así pues vamos a empezar a trabajar con la luz, con su posición, con su ángulo y con su tamaño relativo.
Posición:
Cada día podemos ver los objetos iluminados un luz/luces que vienen de diferentes posiciones y en diferentes ángulos, sin embargo, a nivel fotográfico, por ejemplo al usar el flash de la cámara, nos conformamos con una luz totalmente frontal que ilumina el objeto de forma plana, haciendo que perdamos detalle y que la mini pierda profundidad. Es cierto que nos hemos esforzado pintando ese detalle, y que las sombras son “de mentira”, pero la realidad es que ya sea una luz dura frontal, o una repartida iluminación dentro de una caja de luz, el contraste se va a la porra, y los tonos oscuros se ven alterados por la misma luz.
Nosotros somos los que vamos a colocar las luces, y nosotros tenemos el poder de elegir su posición y su ángulo dependiendo de qué queramos destacar de la mini, así que ¿por qué no hacerlo?
Y hablando de flashes, ¿Qué es mejor usar, flash o luz continua? Bueno, en este curso usaremos independientemente los dos tipos de luz, la diferencia entre un flash y una luz continua es básicamente que el flash da una potencia tremenda en una fracción de segundo, y se puede jugar con eso, una luz continua por el contrario es… continua, así que siempre veremos en tiempo real cómo quedará iluminada la escena –más o menos- y también tiene su juego, pero como vamos a usar “iluminación casera” tendremos que tener en cuenta con qué lámparas contamos y qué podemos esperar de ellas. Conociendo cómo se comporta cada tipo de luz sabremos qué luz usar en cada momento. Vosotros mismos, tenéis la libertad de elegir lo que os venga mejor. Y esto lo sabréis a medida que vayáis ganando experiencia, que se gana haciendo fotos y más fotos, y pruebas y más pruebas… hasta que llegue el momento en que para hacer una foto hagáis plis plas y montéis el esquema de iluminación sin pensar, con una idea clara de lo que queréis hacer, disparéis dos o tres fotos y digáis: ¡bingo!
Lo primero que hay que tener en cuenta antes de iluminar una escena, es que hay dos puntos de vista. El principal es el de tu cámara –por fin entra en juego- pero tan importante como este es el punto de vista de tu fuente de luz principal. Piensa en tu fuente de luz como si fuera otra cámara que está encuadrando tu mini desde otro ángulo, lo que no salga en la foto, no estará iluminado. Si somos capaces de comprender esto tendremos hecho la mitad del camino.
Prueba lo siguiente: Coloca una mini en la mesa y coge una lámpara. Desplaza la lámpara en diferentes posiciones y observa detenidamente el comportamiento de la luz y las sombras en cada posición. De este modo irás entrenándote para analizar rápidamente la iluminación. La segunda parte de este ejercicio sería colocar la lámpara en una posición y mirar el objeto desde el punto de vista de la lámpara, ahora intenta imaginar la iluminación desde el punto de vista de la cámara y verifícalo mirando desde ahí. Haciendo estos ejercicios con frecuencia podrás saber de forma automática cómo se verá un objeto cuando lo ilumines desde cualquier ángulo… además estarás pensando, “¡oñe! esto también me valdrá para pintar mis minis”… pues sí. Ten en cuenta que el aspecto variará no sólo con el ángulo si no también con la distancia.

Como ejercicio adicional, realiza diferentes fotos a un objeto (desactiva el flash de la cámara) colocando la lámpara en diferentes posiciones, ángulos y distancia. Da igual si las fotos son malas, por ahora nos valen para analizar la dirección de la luz. Ya mejoraremos esto más adelante. Intenta hacer fotos como las del ejemplo de arriba.
Tamaño relativo, pruebas:
Cuando hablamos anteriormente sobre las luces duras o las luces suaves hablamos del tamaño relativo, y por qué el sol, aunque muy grande, grandísimo proyecta unas sombras muy marcadas ya que al encontrarse tan lejos de la Tierra para nosotros es una luz pequeña y muy potente que proyecta una luz muy dura.
Así pues, cuanto más grande sea el tamaño relativo de la fuente de luz, más suave serán las sombras que proyectarán los objetos iluminados por ella, haciendo que las transiciones entre las zonas iluminadas y las que no lo están sean más difusas.
Esto es muy bonito escrito sobre el papel –o la pantalla- , pero vamos a ver de qué estamos hablando con fotos.
Primero he dispuesto la luz a una distancia considerable de la mini –esta luz ya es de por sí grande, desde el punto de vista de la mini, claro- por lo que la he separado bastante de ella. La disposición sería esta:
A continuación, ajusté la exposición, balance de blancos, etc. –de esto hablaremos más adelante- y realicé esta foto:
Fíjate lo duras que son las sombras en la mini -además de que la mini tiene sus propias sombras pintadas, con luz cenital- fíjate en lo marcada que está la sombra del brazo y la de la cara. Fíjate también en la sombra proyectada de la mini en el suelo, está claramente definida.
Ahora acercaré mucho la lámpara, mucho mucho. Desde el punto de vista de la mini, esta fuente de luz es inmensa… la bombilla es más grande que ella:
Aún así, me corté y mucho de acercar más la lámpara por dos razones: Es una lámpara de fotografía de 250W por lo que se calienta muuuucho y me podría deteriorar la mini. Además no puedo regular la potencia de este foco, y en estas condiciones no me hacía falta tanta luz. Se puede hacer la foto, pero hay que variar demasiado los parámetros y para comparar en este ejemplo no me valía. Bueno, después del rollo, este es el resultado:
Fíjate que diferencia, la cara ahora es más suave, se nota la pintura del brazo, ¡mierda se ven mejor todos los fallos! Bueno, puedo decir que está en progreso… lleva un año en progreso
Las zonas oscuras de la mini están ahí porque no “ven” la fuente de luz, pero las transiciones entre luz y sombra son más suaves, -y las que no lo son es porque yo las he pintado así
Inciso:
Quiero hacer un inciso sobre la profundidad de campo aprovechando estas fotos. Fíjate que la mini siendo muy pequeña –Infinity- sólo tiene enfocada una mínima parte, perdiendo nitidez en la distancia. Al acercarnos mucho para hacer una foto, pasa esto entre otras cosas. Sólo una pequeña parte de la figura queda enfocada y las partes más lejanas de esta aparecen de poco nítidas a borrosas.
Si nos alejamos un poco y usamos el zoom -o recortamos la foto como ha sido en este caso- veremos que la cosa cambia:
Ahora te propongo un ejercicio, coge una mini –da igual si está pintada, de hecho, mejor si no lo está o si es blanca o gris- y haz esta misma prueba. Voy a abrir un hilo para colgar los ejercicios en los que los podremos comentar y solucionar las dudas que vayan saliendo.
Llamaremos a este ejercicio como Ejercicio 1. Puedes colgar tus fotos aquí:
http://www.terrasomnia.com/ts/viewtopic.php?p=146158#146158
Cuando coja el teclado de nuevo, hablaré sobre la exposición, esa gran desconocida. Luego volveremos a iluminar.
EXPOSICIÓN
Cuando hacemos una foto preocupándonos de encuadrar y darle al botoncito del disparador, la cámara ha realizado antes, durante y después de eso, un duro trabajo que pasa inadvertido a nuestros ojos, y que poco a poco en este curso aprenderemos en qué consiste. Uno de esos trabajos es el de medir la exposición.
El resultado de la medición de la exposición es el de obtener un valor de exposición (EV) que servirá para que la cámara reciba la luz necesaria para hacer la fotografía. Este valor de la exposición será el resultado de una combinación de un tiempo de exposición (el tiempo que la cámara estará recibiendo luz) y de un valor de apertura (el “agujero” por el que entra la luz puede hacerse más grande o más estrecho).
Una analogía típica para comprender mejor el concepto de la exposición es el de un grifo y un vaso de agua, pero ¡qué gónadas! Yo como buen Lobo Espacial que soy pondré un ejemplo mejor:
Queremos llenar nuestra pinta de cerveza fresca; para ello abriremos el grifo del barril (apertura) y esperaremos hasta que el vaso esté completamente lleno (tiempo de exposición). Aquí se nos abre un mundo de combinaciones diferentes, ya que dependiendo de lo que abramos o cerremos el grifo, el chorro será más fino o más grueso, saliendo más o menos cerveza en el mismo tiempo. Así que si el chorro es fino (apertura pequeña) deberemos esperar más a que se llene el vaso (aumenta el tiempo de exposición) y si el chorro es un chorrazo (apertura grande) saldrá mucha cerveza y llenaremos el vaso antes (tiempo de exposición rápido).
Al final de una forma u otra tendremos un vaso de cerveza, pero podemos llegar a él de diferentes formas.
El tiempo de exposición se mide en segundos o fracciones de segundo, a saber: 1, 1/2, 1/4, 1/8, 1/16, 1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500, 1/1000, 1/2000, 1/4000, 1/8000
La apertura se mide en diafragmas, cuanto más pequeño sea el número, más abierta será esta. La apertura máxima sería por ejemplo f/1, y cuanto más grande, más cerrado: 1, 1.4, 2, 2.8, 4, 5.6, 8, 11, 16, 22, 32, 45, 90
La combinación de estos números nos dará un valor de exposición, que es al que debemos llegar para llenar nuestra pinta de cerveza.
Por ejemplo: Para llenar nuestro vaso de cerveza con una apertura de grifo f/11 tardamos 1 segundo:
(Lo de la derecha es un objetivo cerrado a f/11)
Si ahora abrimos el chorro a f/2.8 sólo necesitaremos 1/16 seg.
¿Qué relación hay entre abrir o cerrar y el tiempo de exposición o entre ir más rápido o más lento y la apertura?
Una forma rápida de saberlo sin tener que hacer logaritmos es mirar la lista de aperturas y tiempos de exposición de más arriba. Cada número ocupa una posición, que llamaremos “paso”. De f/11 a f/2.8 hay cuatro pasos, así que desplazando esos cuatro pasos en la tabla de tiempos nos da 1/16 segundo. Como nota decir que a quien le interese, el valor de exposición (EV) sería el resultado de sumar las posiciones que ocupan en la lista los valores de apertura y velocidad contando siempre desde 0 en el primer valor, así pues, el valor de exposición de nuestra pinta de cerveza (para llenarla por completo) sería de 7:
En el primer caso, la apertura de f/11 ocupa la posición 7 y la velocidad de 1 segundo ocupa la posición 0: 0 + 7 = 7
En el segundo caso, la apertura de 2.8 ocupa la posición 3 y la velocidad de 1/16 segundo ocupa la posición 4: 3 + 4 = 7
Si te fijas las dos combinaciones nos dan el mismo valor, por lo tanto, a nivel de exposición, las dos combinaciones son perfectamente válidas para llenar nuestra pinta hasta el borde.
Inciso:
¿De qué te puede servir esto a día de hoy para hacer tus fotos?, bueno, quizá ahora todo sea demasiado confuso, si tus nociones de foto son igual a cero quizá pienses que era más fácil antes, cuando le dabas al botoncico y se hacía la foto sola. No importa que te aprendas esto al dedillo, pero si que es importante quedarse con el concepto ya que controlando esto controlas la esencia técnica de la fotografía, además el concepto EXPOSICIÓN es algo vital y que va a ir saliendo dentro del lenguaje coloquial de este curso.
Este tutorial/curso/ideas sobre la marcha no pretende ser algo de comprar y consumir inmediatamente; pretende sentar unas bases sólidas, aunque siempre desde la distancia y evitando los tecnicismos fotográficos a lo indispensable o a lo que la experiencia nos permita, -no nos vamos a meter a fondo, pero sé que al final faltará un poquito para eso- pero lo que no quiero que sea es uno de los cientos de tutos sobre fotografía de minis que te bajas o que lees en una web, que te lees en quince minutos y que te permiten hacer fotos más o menos decentes de tus minis pero sin saber por qué lo haces. Este es por ejemplo el motivo de la anterior explicación sobre la exposición. He visto también, muchos tutos que te enseñan a corregir las cagadas de exposición con los niveles del Photoshop, porque en realidad no te explican realmente cómo hacer correctamente una foto. La foto ideal es la que necesita ninguna o una mínima corrección posterior.
Volviendo al tema de la exposición, hemos visto que modificando los valores de apertura y velocidad (tiempo de exposición) en proporción podemos tener la misma fotografía a nivel de exposición. ¿qué pasa si sólo modificamos uno de los dos parámetros?. La respuesta es sencilla y obvia: la foto quedará más oscura o más brillante.
La compensación de exposición
La compensación de exposición es tu amiga, sobre todo teniendo si no controlas todavía el tema de las aperturas y velocidades (cada vez que tiras una caña, o se te desborda el vaso y acabas mojado, o te quedas corto y te bebes media caña).
La compensación de exposición es un control que tienen TODAS las cámaras –sí, la tuya también, de lo contrario véndela en ebay y cómprate otra.
El control de compensación de exposición, en el mejor de los casos tendrá un botón dedicado, y en el peor será una opción del menú de tu cámara –¿he dicho antes que este curso es sólo para cámaras digitales?- Está representado por un símbolo tal que así: +/- y permite aplicar valores positivos o negativos haciendo que la foto final sea más brillante o más oscura.
Los valores positivos se suman al valor EV de la exposición y los negativos se restan. A nivel interno lo que hace la cámara es modificar la apertura o la velocidad (dependiendo del caso) para poder dar valores de exposición más altos o más bajos. Este control, en un principio no tendría demasiada importancia si no fuera por el detalle, de que la mayoría de cámaras compactas carecen de controles manuales que os permitan ajustar los valores de apertura y velocidad. La cámara escoge automáticamente el valor de apertura y velocidad para cada foto, te venga bien o no. Gracias al control de compensación de exposición podemos modificar ese valor. Si la foto sale muy oscura, puedes darle por ejemplo +1 EV, si sale quemada puedes bajar -1 EV.
Ejercicio 1: Compensación de exposición
Coge tu mini favorita y hazle una foto. Busca dónde narices esconde tu cámara el control de compensación de exposición, si no lo encuentras busca en el manual de la cámara, -si no encuentras el manual, estará en la caja donde nunca lo sacaste-. Haz una foto a tu mini con una compensación de -1 EV y otra con un +1 EV.
Ejercicio 2: Modo manual
Si eres el afortunado poseedor de una cámara que disponga de un modo manual, prueba a hacer una fotografía a tu mini. Después cambia ligeramente el valor de apertura y compensa ese valor compensando la velocidad. Compara las fotografías.
Medición y compensación de exposición
Las cámaras pueden medir la luz de diversas formas aunque la más utilizada es la medición matricial -la mayoría de las cámaras compactas además, sólo miden de esta forma.- La medición matricial en su base de funcionamiento, analiza la escena midiendo la luz por segmentos y haciendo un promedio de todos ellos. Esto hace que la medición por regla general sea correcta, pero no infalible en todas las situaciones haciendo que tengamos que compensar aquellas que no son de nuestro agrado.
La referencia de una cámara a la hora de medir la luz es el gris al 18%. La cámara mide la luz como si la luz fuera reflejada por un objeto gris al 18%. Esto quiere decir que la cámara siempre intentará dar una exposición óptima del gris al 18%. Todo esto se refleja en lo siguiente: Si hacemos una foto a un fondo totalmente blanco, la cámara intentará que ese fondo sea un gris al 18%, por lo que subexpondrá la toma. Si fotografiamos un fondo totalmente negro, la cámara intentará dar un gris al 18% por lo que sobreexpondrá la imagen para conseguirlo.
Cuando hacemos fotografías en modos automáticos (Auto, Programa, Prioridad a la apertura o Velocidad) con fondos claros –la típica hoja DIN A4 detrás de la mini a modo de fondo – la foto sale siempre subexpuesta. Si el fondo que era blanco sale oscuro y con un tono quizá rojizo-anaranjado, te puedes imaginar cómo sale la mini: oscura, y con pérdida de detalle. Entonces piensas: “esto es que le falta luz…” y le pones otra lámpara, o más potencia, y vuelves a hacer la foto, pero la cámara seguirá intentando compensar por su parte esa exposición al gris al 18%… así que por mucha luz que le pongas no consigues que quede correctamente, incluso en la desesperación, desistes y usas el flash, que mejora la luminosidad pero te salen brillos, la foto es plana, etc.
La solución es compensar la exposición: cuando el fondo es claro y ves que la exposición no es correcta prueba a compensar en positivo. Pon atención a esto, ya que al compensar “hacia arriba” puede ser que el tiempo de exposición sea más largo y la foto quede movida. Ni que decir tiene que además de la cámara necesitas un trípode como el aire que respiras. Si el fondo es oscuro las fotos tienden a quedar sobreexpuestas, así que en este caso debes compensar “hacia abajo”.
Cuando más desproporción fondo/mini haya en el encuadre, más crítico será esto. Ten en cuenta que si el fondo es claro y la mini es oscura, esta saldrá más oscura y perderás mucho detalle. Si el fondo es oscuro y la mini es clara incluso podrán salir partes quemadas de la mini, sobre todo si hay algún reflejo.
Ejercicio 3: Más compensación de exposición
Para este ejercicio usaremos luz continua, no uses al flash: usa o luz natural o alguna lámpara. La cámara debe estar en automático o con modos de Programa, prioridad a la obturación o apertura. Coge un fondo blanco y una mini pequeña con un tono general oscuro (no minis blancas ni amarillas, vamos). Haz un encuadre en el que haya más fondo que mini y fotografíala. Examina la foto y determina la cantidad de compensación que hay que dar: +0,3 EV, +1 EV, etc. Compara las dos fotos.
Nota: Este ejercicio variará mucho dependiendo de la cámara, ya que los sistemas de medición son muy diferentes de una cámara a otra, siendo más o menos afortunados. Quizá alguien necesite compensar +1,7 EV, otro sólo +0,3 EV y otro no necesite compensar porque la cámara “ha clavado” la exposición. Lo importante es que jugando con esto nos hacemos con la cámara poco a poco, sabiendo a priori cómo reaccionará ante determinadas situaciones. Y lo más importante: cuando veamos un resultado, sepamos qué es y por qué pasa.
COLOR
Esta parte ya merece todo un tema, el color es algo muy importante para un pintor, así que imagínate para fotografiar tu trabajo. Si no conseguimos reproducir los colores lo más fielmente posible todo nuestro trabajo será en vano. Por fortuna o por desgracia para nosotros, y dependiendo del lo que necesitemos de la foto, si la realizamos nosotros mismos y la correspondencia de color es importante nos deberemos acercar al trabajo de todo un profesional de la fotografía. Vamos a intentar acercar todo esto de forma más o menos sencilla, que por otro lado es el objetivo de este curso.
Hay muchos factores que influirán en el color, el tono y la saturación de una imagen: la exposición, el balance de blancos, la iluminación, el proceso de la imagen… vamos a empezar por lo más “urgente” y quizá lo que más te puede traer de cabeza debido a lo evidente de su efecto: el balance de blancos.
Balance de blancos
Tenemos que partir de la idea que cuando miramos una mini en mano el tono de esta puede variar dependiendo de dónde lo hagamos. La luz ambiente, la luz que ilumina la miniatura influyen en su tono final, por eso es tan importante cuidar con que luz trabajamos cuando pintamos, en especial cuando mezclamos colores o cuando velamos para dar tonos. Haz la prueba (si no la has hecho ya por costumbre después de pintar) de coger una mini y mirarla en tu habitación, en la cocina, en el salón y en la terraza, verás que cambia un montón de un lugar a otro.
El tono de un objeto es igual a la suma de su color y la temperatura de color de la luz que refleja, así pues, dependiendo de la fuente de luz que usemos, las miniaturas pueden verse afectadas por desviaciones en el tono que hará que se falseen los colores.
Ok, ya sabemos que la luz afecta a los colores, pero ¿cómo nos afecta a nuestra percepción del color?
Nuestros ojos no son más que pequeñas cámaras digitales que envían información al cerebro, el cual se encargará de procesar la información recibida. Básicamente actuamos como una cámara digital, solo que más inteligente, bueno, algunos no
Cuando una fuente de luz provoca una desviación del tono, (si no es demasiado grande), nuestro cerebro tomará referencias haciendo que para nosotros los tonos que vemos sean normales, por eso es que tras unos segundos en una habitación, podemos observar cualquier cosa y apreciar bien los colores si hay suficiente luz, independientemente de su temperatura de color: en un estadio de futbol vemos el color de la camiseta de la selección de color rojo, ya que nuestro cerebro “sabe” que ese es su color, sin embargo el rojo de la camiseta está siendo influido por el verde del césped y por la luz de los focos, pero nosotros lo vemos rojo y somos felices porque lo hacemos sin darnos cuenta. En nuestro cerebro hay una gran base de datos con todos los colores y tonos que hemos ido adquiriendo con años de experiencia, cuando hay una pequeña desviación en el color automáticamente corregimos todos los tonos y si no prestamos atención (simplemente pensando en ello) no nos percataremos de si estamos bajo una luz cálida o fría. Sin embargo, si comparamos, por ejemplo al salir de una habitación y entrar en otra con otro tipo de luz, nos percataremos inmediatamente del cambio de tono, (como por ejemplo al observar una mini como comentaba al principio de este tema).
Una cámara digital dispone de un proceso de imagen no-inteligente (por ahora) y es incapaz de distinguir que dominante provoca la luz ambiente por lo que procesa la imagen tal cual, dejando que la temperatura de color de la luz influya totalmente en proceso y creando dominantes de color en la fotografía. Aquí es donde aparece el balance de blancos.
Temperatura de color
Hablamos de temperatura de color cuando nos referimos a la dominancia que alguno de los colores del espectro lumínico ejerce sobre una escena a fotografiar, es decir, de cómo esa luz y/o su reflejo en otros objetos alteran los tonos de una fotografía en el caso que nos ocupa.
Trabajamos con valores de temperatura de color para definir el nivel, a valores mayores, luz más fría, menores, más cálida. Estos valores se miden en grados Kelvin:
1.700K-1.800K La luz de una cerilla
1.850K-1930K La luz de una vela
2.000K-2.300K Luz solar al amanecer o al atardecer
2.500K-2.900K Bombillas corrientes
3.000K Luz de tungsteno de 500W
3.200K-3.500K Luces de cuarzo
3.200K-7.500K Fluorescentes
5.000K-5.400K Luz solar directa al mediodía
5.500K-6.500 Luz solar a través de nubes o neblina
5.500K Luz de flash
6.000K-7.500K Día nublado
6.500K El blanco que da el monitor de tu ordenador
7.000K-8.000K Las zonas de sombra en exteriores
8.000K-10.000K El cielo parcialmente nublado.
Así pues cuanto menor sea la temperatura de color, más rojo tendrá la dominante, cuanto más alta más azul.
Todas las cámaras digitales disponen o (deberían de disponer) de una opción que nos permita ajustar el balance de blancos, además esta opción debería permitirnos escoger entre Balance de blancos automático, varios ajustes prefijados y sobre todo de la medición del balance de blancos; algunas cámaras además incluyen la posibilidad de elegir directamente el valor de temperatura de color en grados kelvin.
Balance de blancos automático
Cuando escogemos la opción Balance de blancos automático, la cámara procesará la información que puede “ver” en el encuadre analizando los colores y ajustando los tonos de forma parecida a lo que hace nuestro cerebro constantemente pero con menor fortuna. Esta opción es ideal en situaciones en la que hay diferentes fuentes de luz con diferentes temperaturas de color iluminando el sujeto a fotografiar. En nuestro caso, el balance de blancos automático no será la opción ya que para nuestras fotografías siempre controlamos la iluminación que usamos, pero es muy útil cuando fotografiamos en lugares en los que la luz puede variar o simplemente cuando no tenemos ni tiempo ni ganas de hacer un balance de blancos “manual”.
Balance de blancos prefijado
Encontramos en nuestra cámara opciones como: luz de sol directa, fluorescente, incandescente, flash, etc. quizá acompañadas por un icono que representa cada ajuste. Estos ajustes no hacen más que aplicar una corrección para compensar el valor de temperatura de color correspondiente al tipo de iluminación que hemos escogido, así pues cuando seleccionamos “Flash”, la cámara ajustará el valor de corrección de temperatura de color a 5.500K aproximadamente. Es como ajustar directamente el número pero sin tener que consultar la tabla de arriba, la cámara usa el valor apropiado por nosotros.
Medición del balance de blancos
Esta es la madre del cordero. La posibilidad de medir directamente hace que las fotografías que tomemos con la cámara tengan la mayor precisión de color y la mínima desviación de tono. Esta es la opción que necesitamos, ya que nuestra fotografía se realiza bajo luz controlada y sin prisas a la hora de tomarla, con lo cual no nos cuesta nada hacer las cosas bien
Para realizar una medición del balance de blancos necesitamos una referencia que le diga a la cámara que delante tiene un tono neutro; sabiendo esto la cámara ajustará todos los tonos eliminando la desviación. Si hacemos una fotografía a algo blanco y la imagen da un tono amarillento podemos informar a la cámara que eso es blanco y no sepia, ella sabrá que hacer para corregir los tonos para tener un blanco puro, y a partir de ahí compensar el tono de toda la imagen.
Como referencia, el mejor tono neutro que podemos usar es una superficie lisa gris al 18%. ¿Por qué gris al 18%? porque el sistema de medición de la cámara trabaja con ese valor. (recuerda lo que comentamos en el apartado de la exposición) Así que disponer de una carta gris al 18% sería lo ideal porque es lo más preciso. Pero si no disponemos de una, siempre podemos usar una superficie blanca no reflectante, es decir, una hoja en blanco.
Para realizar una medición del balance de blancos colocaremos la referencia en el lugar donde fotografiaremos la mini, bajo la misma luz, incluso podemos apoyar la hoja en la mini.
A continuación seleccionaremos la opción para medir manualmente el balance de blancos (consulta el manual de tu cámara para saber exactamente el proceso). Una vez la cámara nos pida que hagamos la fotografía de referencia debemos encuadrar toda la superficie de referencia si es posible y pulsar el botón de disparo (o seleccionar la opción de medir si tu cámara es así de rara
).
En ese momento la cámara tomará una foto que no guardará pero que usará como referencia para el balance de blancos. Si todo ha salido bien, a partir de este momento todas las fotos que tomes en esa situación de iluminación saldrán perfectas y además todas iguales (cosa que no pasa con el balance de blancos automático). Este ajuste quedará guardado por los siglos de los siglos, hasta que midas de nuevo el balance de blancos o hasta que machaques tu cámara con un martillo.
Si por algún motivo, no se pudo efectuar el balance de blancos correctamente, la cámara te lo hará saber para que lo intentes de nuevo.
¿Por qué algunas veces la cámara no puede realizar el balance de blancos?
Porque no pudo “ver” correctamente la superficie de referencia, porque la exposición es insuficiente o porque es excesiva, incluso porque el papel (sobre todo si usaste una hoja en blanco) estaba reflejando algún brillo (esto pasa a veces con los flashes) si es así, simplemente cambia el ángulo de la hoja para que no refleje directamente la luz a la cámara.
JAVIER GARCÉS – - TERRASOMNIA
Hilo de ejercicios/preguntas









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